jueves, diciembre 14, 2006

Cierra los ojos y siéntelo.

No me riñas más, lo se, se todo lo que me quieres contar, se que no te gusta lo que escribo, que te sientes mal cuando me lees, no hagas caso a mis escritos solo son mis sentimientos, que mas da lo que yo siento, que importa si estoy bien o mal, que importa, no miento escribo lo que siento, se que te molesta que diga que no amaste, perdóname que a veces lo dude.

Pero no me riñas mas, mira ven, sientate y cierra los ojos, no lo sientes? Es el viento que nos da de lleno en la cara, tu conduces por la carretera llena de curvas, yo te miro asustada, tu me sonríes con los ojos –te voy a llevar a un sitio precioso me dice-mientras golpeas mi muslo izquierdo, el sol nos quema, me rió y te ríes, tu frente esta quemada por el sol, -para otro día te compro una gorra- te ríes, me rió. Llegamos al lugar que tanto ansias enseñarme no bajamos del coche, nos reímos –casi nos matamos – me miras y me das la mano, te ríes, te hace gracia cuando me asusto.
Subimos una cuesta empedrada, , nos paramos a ver a unos gatos jugar, te digo que si pudiera me lo llevaría a todos, me miras, te miro, te quiero , me quieres seguimos caminando.
La cuesta termina y me dices –que te parece-me quedo asombrada, el paisaje es precioso, tierra y mar se unen creando un cuadro precioso, siento como el aire nos da en la cara, desde las alturas la carretera de la muerte no parece tan peligrosa, no dejamos de mirar el paisaje, te miro y me doy cuenta que sin ti la visión que tengo ante mis ojos no sería tan bella, no puedo dejar de mirarte, me gusta observarte cuando estás distraído, me miras y me dices que me invitas a comer un helado de cactus, sabes que si no es de chocolate no lo querré, entonces me dices que para mi mejor un zumo de mango.
Nos sentamos en una mesa y solo estamos el mar, la montaña, tú y yo, cuando el aire cambia de sentido percibo tu olor, respiro fuerte con la intención de retener tu olor en mi memoria, no quiero que se me olvide nada, me siento feliz.
Cogemos el coche, nos acercamos a la playa, -ponte el bañador –me dices, como niños impacientes nos desnudamos en el coche, cogemos la toalla, allí esta el mar, solo para nosotros….corremos hasta el agua, enseguida me cubre, me abrazas, me besas y me lanzas al agua como si de un muñeco se tratara ,te hace gracia ver lo insignificante que soy en el agua, te lazas a por mi, te abrazo fuerte, te beso y sabes a sal, el azul de tus ojos se confunde con el del mar.
Camino del hotel miramos la costa, no dejas de preguntarme si me lo he pasado bien, asiento con la cabeza, el día es maravilloso, no quiero que se acabe. Llegamos al hotel nos duchamos, hacemos el amor, mientras fumamos nos contamos cosas que han pasado en el día como si el otro no las hubiera vivido, apagamos la luz, estamos cansados, me abrazas, dormimos abrazados, hasta que crees que estoy dormida, estoy despierta pero me hago la dormida, me gusta sentir como me besas en el brazo cuando crees que estoy dormida.
Te das la vuelta y sonrió, me encanta estar contigo, no quiero que el día se acabe nunca, pero termina como todo lo bello que siempre es efímero.

Esto es lo que pienso de ti, esto es lo que recuerdo de ti, para mi tu eres el sinónimo de la felicidad, así que no me riñas más, ojala tu pudieras recordar esto también, siento que no tengas recuerdos bonitos, me los debí quedar todos yo, lo siento.