Caminando sola.

Hoy mientras paseaba por Salamanca me ha venido de golpe tu recuerdo, la verdad es que durante todo el día tu recuerdo no ha dejado de sacudirme, la carretera que tantas veces recorrimos se hace mas incomoda sin ti, me encantaba ir a Salamanca contigo, mirarte mientras conducías siempre me ha gustado, la música que nos gustaba a los dos sonando, tu olor, ese olor tuyo invadiendo todo el espacio, siempre me ofrecías un chicle de esos que tienes desperdigados por el coche.
Mientras caminaba por las calles antiguas de Salamanca pensaba que estarías haciendo en ese mismo instante, yo he mirado tiendas, ya sabes que me encanta mirar la ropa aunque luego no compre nada, me vino a la cabeza el día que estuvimos caminando por el casco antiguo, era agosto y hacia un calor horrible, me acuerdo que nos paramos en un puesto de esos de hippie y me compraste unos pendientes preciosos naranjas de madera, nos sentamos delante de la universidad antigua y nos besamos como nunca hacíamos, me encantaba cuando dejabas de lado tu timidez y te comportabas como un quinceañero besándome sin parar delante de todo el mundo, que nos importaba la gente si éramos felices, paseamos mucho, cenamos en una terraza cerquita de la plaza mayor, después una copa tu un helado tenías que conducir, sabes desde que no estás me estoy aficionando a los helados, ya consigo comerme uno de medio kilo…sin enterarme, que estupidez verdad?.
Ese día lo recuerdo con mucho cariño, porque fue una de las veces que decidiste terminar la relación, pero por lo que me dijiste te diste cuenta que me extrañabas mucho y volviste a buscarme, yo siempre te esperaba, hasta antes de conocerte ya te estaba esperando, así que decidimos ir a celebrarlo a Salamanca, que bien lo pasamos, estábamos como unos niños con juguetes nuevos, la verdad es que contigo es imposible aburrirse eres buen conversador, divertido e irónico, siempre he hacías reír con esos comentarios tuyos alocados.
Recuerdo que al volver a casa, nos metimos por unas calles que no conocíamos y nos perdimos un poquito, yo que nací allí no sabia salir a la carretera, menos mal que tu siempre tienes solución para todo, eso es algo que siempre me ha encantado de ti, siempre sabes que decir, que hacer en el momento oportuno, mientras volvíamos a casa en la radio sonaba esta canción de Revolver “Es mejor caminar”, ojala hubiéramos seguido caminando juntos toda la vida, porque ahora que yo camino sola, por estas calles que tanto me gustan, me doy cuenta que lo que realmente las hacia bonitas era conocerlas y recorrerlas junto a ti, tu hacías que todo fuera bonito, le dabas ese color a la vida, ese color azul de tus ojos, ese color que tanto extraño.


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