Tardes de desidia
Este vació aplastante, este abrir de golpe los ojos, y ver que nada es como pensabas, esté sinsentido de la vida, esta búsqueda estúpida de respuestas que nunca serán contestadas, este no querer saber nada del mundo, este retiro voluntario y obligado a la vez, en tardes como la de hoy pesan, mientras veo como mi sobrino se abandona al sueño, lo observo mientras pienso, que cuando despierte de ese sueño dulce que es la infancia, y abra sus enormes ojos marrones al mundo, quizá el también vea lo que yo veo, y me apena pensar que así sea, que sencillo sería todo si nada cambiará , si todo fuera como cuando éramos niños. El duerme mientras yo escribo tonterías, mientras intento buscar una solución a esta sensación de tristeza perpetua, la busco en el fondo de mi alma, la busca entre los libros, entre las palabras escritas y borradas por el tiempo, pero no la encuentro.La desgana se apodera de mi, posiblemente sea mejor no pensar mas, quizá Jesús tiene razón cuando me dice que la vida es una mierda, que no busque mas, que esta es la vida que nos toca vivir o malvivir, será mejor acostumbrarse, será mejor esconderse ahora que todo se derrumba, mejor así, no pensar, no pensar, me lo repito una y mil veces, como cuando de pequeña quería aprenderme las tablas de multiplicar, pero ni antes ni ahora fui capaz de memorizarlo, nada cambia, nada tiene importancia si uno es feliz con su vida, la tristeza es una enfermedad crónica que devora vidas, lo triste es que no sólo acaban con tu vida, acaba con los que te rodean, así que los demás huyen , se alegan de ti porque la tristeza y la soledad es la nueva enfermedad, de que sirven los fármacos, de que sirve el alcochol y las drogas si uno esta atrapado por la desidia, nada, nada tiene solución, y yo quiero llorar, pero ahora lloro a solas, mientras finjo con una media sonrisa patética , que todo va bien, mientras me prometo no regalar mis lagrimas a nadie, nadie merece ser arrastrado por el caudal de lagrimas, todos somos capaces de navegar por el mar del llanto de otros, pero cuando la marea sube, todos nos lazamos en busca de una costa, egoísmo, miedo inteligencia?, posiblemente lo último, nadie quiere morir ahogado en lagrimas ajenas.
Va tener razón Ismael Serrano cuando dice, que unos nacen en sabanas de seda y otros nacemos para ser trapos.


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