viernes, enero 01, 2010

Quizá...

Sinceramente me importa poco si el año terminó, por lo tanto que empiece otro también me da igual, no pienso hacer balances de lo ocurrido, ni siquiera intentaré el que próximo sea mejor, tampoco tengo nada bonito que contar, ni tampoco tengo a nadie a quien contarle nada.
Estoy sola, lo llevo bien, no tengo ilusiones, ni planes, ni nada de nada, no tengo nada, el no tener nada te hace libre y a la vez desgraciado, no ser importante para nadie me da la tranquilidad de saber que no tengo que esforzarme, tampoco pretendo que me quiera nadie, yo soy la primera que no querría a alguien como yo.
Quizá sea que es año nuevo y la gente se supone que esta disfrutando, riendo , bailando, y esas cosas que hace la gente cuando está contenta, yo todas esas cosas las detesto.. bueno reírme no, eso si me gusta, lo malo es que últimamente me cuesta horrores esbozar una media sonrisa.
Quizá es porque en la tele están poniendo programas enlatados, dónde ponen canciones horribles y la gente está vestida como cuando van a una boda hortera, quizá sea porque me acuerdo de mi gato, o de Pablo que está en Málaga con sus amigos, pero sé que está tristón, quizá sea porque mi madre estos días decide que se está mejor en la cama, o por mi padre que lleva dormido en el sofá como tres horas.
Quizá es porque me acuerde de cuando yo me pasaba horas delante del espejo maquillándome y peinándome para salir a disfrutar de la noche.
Quizá es porque no tengo a nadie a quien decirle que por favor me abrace fuerte, que sólo es un momento, que en breve se me pasará, quizá me acuerde de Carlos y su” valoro mucho tu amistad, siempre estaré ahí” pero nunca estuvo, también puede ser porque el sábado el chico de los ojos verdes me prometió pasar este día juntos y no se digno a dar más señales de vida y cuando lo ha hecho ha sido tan patético que casi siento vergüenza ajena
.Quizá es porque está lloviendo y hace frío y siento como que nadie se acuerda de mí y eso me hace plantearme qué clase de persona soy, para que nadie ,absolutamente nadie se acuerde de mí. Será porque estás fechas tan memas sólo consiguen recordarme que no soy nadie. Quizá sea que la soledad me está matando y que el vacío que tengo soy incapaz de llenarlo y empiezo a asustarme.
Quizá es que no llevo también el estar sola, quizá lo mejor será irme a dormir.