jueves, octubre 05, 2006

Rencuentros

Hacía meses que no lo veía, nunca supe porque dejamos de ser amigos, supongo que sólo éramos unos crios y cada uno siguió su camino. Israel fue mi primero novio, fue el quien me dio mi primer beso de amor, a los que le siguieron cientos de ellos, nos podíamos pasar toda la tarde besándonos no hacía falta el aire porque nada importaba si estábamos juntos. Hoy le he vuelto a ver, siempre coincido con el en los sitios mas inesperados, hoy estaba allí mirando las mismas películas que yo, se nota que a dejado el mundo tan asqueroso en el que se metió, estaba guapo, mas bajito de lo que le recordaba, ojeaba las películas como todo lo que hace el, con un interés desmesurado, en eso no ha cambiado, no quiero que me vea, estoy horrible últimamente. Pero levanta la vista y me ve, agacho la cabeza rápidamente, me da vergüenza, hace años que no nos hablamos, ni siquiera se porque dejamos de hablarnos, el sigue visionando las películas, se que me ha visto y que de vez en cuando disimula y me mira, se acerca poco a poco, me pongo terriblemente nerviosa, no quiero hablar con nadie, ni siquiera con el.
Pero es demasiado tarde se acerca y me pregunta como estoy, dice que tengo los ojos tristes, cuando éramos niños siempre me decía que no sabia mentir que con los ojos lo decía todo, charlamos sobre cosas banales, me cuenta que no vive aquí, que es militar y esta de permiso, bromea con mi estatura dice que sigo tan canija como siempre, me rió, parece que los nervios se disipan y todo sigue como hace mas o menos once años. Me pregunta que si me apetece tomar un café, le digo que no, que no tengo tiempo, miento, pero no quiero ver a nadie, ni siquiera hablar. Me recomienda una película que de sobra se que no me gustará, cuando salimos del videoclub, me da un abrazo que no espero y me quedo paralizada y me susurra al oído “Ojos verdes se te pasara”, siempre ha tenido una intuición salvaje sobre lo que siento y pienso, el paso de los años no le ha hecho perder esa facultad, quizá me conozca demasiado como yo a el, creo que nadie me ha entendido y conocido tan bien como el.

Vuelvo a casa y me pongo a buscar como una desesperada entre mis viejos discos esta canción, con ella el me dio el primer beso de amor, en la discoteca a la que solíamos ir siempre la ponían, me tumbo a escucharla y lloro como una niña porque me trae recuerdos preciosos, y pienso que a veces la vida es injusta, porque el es de las mejores personas que he conocido en mi vida, y por un momento me arrepiento de no haber ido a tomar ese café con el.