lunes, febrero 15, 2010

Preocupaciones, promesas y tonterías del montón.

Hace un rato llegué a casa, llevo toda la noche en el hospital, mi padre ha sufrido una angina de pecho, estoy terriblemente cansada pero no consigo dormir, desde hace unos años, cuando algo me preocupa, dejo de dormir y de comer .Tengo miedo, mucho miedo de que mi padre empeore, la relación que tengo con mi padre es bastante distante, siempre ha sido así, tenemos caracteres totalmente diferentes, nuestra forma de ver el mundo no es la misma, apenas hablamos y si estamos juntos en la misma habitación uno de los dos intenta irse de una manera disimulada pero evidente de que no tenemos nada que contarnos y de decirnos, aún así adoro a mi padre .Últimamente mis padres no gozan de la mejor salud y me preocupa muchísimo porque me duele profundamente verlos mal y de una manera asquerosa y egoísta pienso en que yo sin ellos, sin ninguno de los dos, no soy nadie ni tengo a nadie más .Ellos cada uno a su manera son mis grandes apoyos y mi vida entera.
No sé porque pero al llegar a casa me he acordado de Carlos, el siempre sabía que decirme para que dejará para calmar mis miedos, lo sigo echando muchísimo de menos ya no como pareja pero si como mi amigo que era, creo que cuando todo se acabo entre él y yo, sabía que lo que más me iba a costar era esto mismo.. Echarlo de menos como amigo como mi gran amigo que fue.
Mientras limpiaba un poco la casa he puesto la radio y sonaba Tracy Chapman y su recuerdo ha vuelto a inundarme, en su casa siempre había algún disco de ella, al intentar traducir la letra me he sentido más tonta que nunca, porque la letra de la canción habla de una promesa, de una espera incondicional, es preciosa.

“Si tú me esperas, vendré a por ti
Aunque haya viajado lejos, siempre tendré un hueco para ti en mi corazón.
Sí tú me piensas en mí, si me extrañas de vez en cuando, entonces volveré a ti.
Volveré y llenaré ese espacio en tu corazón, recordando tus caricias, tus besos, tu cálido abrazo.
Encontraré mí camino de vuelta a ti, si tú estás esperándome.
Te he deseado tanto y he añorado tanto ver tú cara, tu sonrisa,
Estar contigo dondequiera que estés, recordando tus caricias, tus besos, tu cálido abrazo.
Por favor dime que estarás esperándome, juntos otra vez me sentiré tan bien entre tus brazos, lugar donde acaban todos mis viajes.
Si tú puedes hacerme esa promesa, si la puedes mantener, me comprometo a ir a por ti si me esperas y dime que tendrás un hueco para mí en tu corazón.”