Lo absurdo de vivir

martes, julio 24, 2007

Cumpliendo un sueño

Si todo sale bien, el miercoles estaré paseando por las calles de París, estoy que no me lo creo, mi madre es genial, sabe que uno de mis sueños es pasear por el barrio de Montmartre (alli se rodo gran parte de Amelie), así que me regala el viaje, me hace una ilusión barbara.Me encanta viajar, ver sitios nuevos, como yo no tengo ni dinero, ni con quien viajar, suelo verme los documentales de viajes, más que verlos los estudio y me imagino a mí misma paseando por las calles, viendo esos monumentos, museos y demás maravillas.

Este sueño estoy a punto de cumplirlo, algún día viajare a Italia, no se cuando, pero se que lo haré, es una promesa que me hecho a mi misma, no será como yo tenía pensado, pero lo iré.

Pienso tomarme un café en esta pequeña cafetería, es donde trabajaba Amelie Poulain, mañana nos confirman si es posible el viaje..crucemos los dedos.

Estoy nerviosa.. que tontería. Je ne peux pas me lo croire.Un adieu.

jueves, julio 19, 2007

No fue en vano.

Buscando respuestas, encontré este video, esta canción es para alguien al que quiero mucho, un poco su filosofía de vida, es una canción que en su momento me dijo que siempre recordará, siempre lo hecho, siempre la he recordado...quizá demasiado.



“Recuerda nuestros planes
por lo que hemos luchado,
no intentes convencerme
de que todo ha sido en vano”.

¿Por qué tú intentas convencerme de que todo fue en vano?.

lunes, julio 16, 2007

Estoy Harta

"Se esperaba ta, ta, tanto de mí
Sin embargo me olvidé de vivir
Intentando que algún otro decida
Por mi la vida
Que yo quiero vivir
Y he tirado ta, ta, tanto de ti
Que no siento ni un pedazo de mí
Y he dejado que la vida me lleve
Donde ella quiere
Pero siento decirte que estoy harto
Que estoy harto, muy harto

jueves, julio 12, 2007

Pero Bailemos.......hasta el cielo.

Y me entra el miedo escénico, pero decido ir a nuestra cita, te pones en plan cabezón y me vienes a buscar, son las diez de la mañana y ya estamos dando vueltas con el coche, sin saber donde ir. Recorremos nuestra ciudad, la de nuestra infancia, no parece tan pequeña, si la revisamos juntos, nos reímos mucho, recordando miles de cosas, te empeñas en ir al parque grande, el suelo esta húmedo, los aspersores siguen funcionando, quizá hayamos madrugado demasiado, pero nos sentamos como entonces. No paras de contarme cosas, me encanta que recuerdes las misma cosas que yo, te pones a cantar esa canción horrible, te acuerdas te sigues acordando de eso, es increíble parece que el tiempo no ha pasado.
Cogemos el coche y me pongo pesada porque quiero que escuches el disco que acabo de comprar, me dices que es feísima, que sigo teniendo los gustos atrofiados musicalmente hablando, pero terminas cantando la canción conmigo, es pegadiza, la cantamos gritando, no quiero que te vayas, me entra una sensación de nostalgia terrible.
Las cosas entre tu y yo están mas o menos claras, pero no quiero que te vayas, quiero que todos los días sean como este.
Comemos en los chiringuitos, si tienes razón esa calle siempre huele mal, empiezas a hacer bromas sobre el sabor de la comida y el olor. A veces eres terriblemente pesado repitiendo la misma gracia cien veces, pero las cien veces sigue haciéndonos reír. Me pides que te acompañe a comprar unas zapatillas, todas son bonitas, pero eliges las mas feas, en eso no cambias, quizá es porque eres daltónico aunque te empeñes en decir que no sabes lo que es eso, pero que no, es que tu simplemente ves las cosas de otra manera.
Me cuentas que echas de menos Zamora, yo te cuento que me escaparía de aquí sin dudarlo, te ríes cuando te cuento que me iría a vivir a Madrid, dices que esa ciudad consume a las personas, y que el estrés de la gran ciudad me pondría más de mala leche.
No dudas en regalarme todo tipo de abrazos, como cuando éramos niños, me abrazas y dices que sigo oliendo igual, que se nota que no he cambiado de colonia, te digo que si, que hace años que no uso la colonia de Anouk, me dices que entonces debe ser que mi olor corporal es bueno.
El día se va consumiendo, y no he tenido el valor para decirte lo que quiero contarte, pero creo que de alguna manera lo sabes, creo que nadie me conoce como tú, contigo no me hace falta decir las cosas, no se como ni porque, pero las sabes, así que no te cuento nada.
Me dejas en casa, hablamos en la puerta mucho rato, me dices que mañana no puedes quedar por la mañana, pero que me invitas a comer, acepto tu invitación, me abrazas fuerte y me besas el pelo, te beso en la mejilla y haces la misma gracia que hacías cuando éramos pequeños, haces el amago de poner los labios, pero no lo haces, sabes que no puedo besarte, cuando estamos juntos, no hacen falta los besos.
Te despides diciéndome que hasta mañana y te vas tarareando la canción de “bailemos”, parece ser que mi gusto musical no es tan malo.
Te vas el viernes y no quiero que te vayas.

lunes, julio 09, 2007


Me siento mal y la vez me siento mal por sentirme mal, el me mira y yo le miro, me habla y me hace reír, me cuenta cosas sin importancia, me dice que siempre me ha querido desde que éramos unos niños, que por nada del mundo se imaginaba encontrarme allí, yo tampoco pensé encontrármelo allí. Me dices que nos olvidemos del mundo como antes y que nos vayamos a otro sitio, bebemos mucho quizá demasiado, me pones al día, hablamos entre copas vacías, fumamos, nos reímos, me dices que sigo teniendo la misma mirada triste de siempre, me cuentas que estás pensado en irte a vivir definitivamente a Salamanca, el sonríe como haciéndome entender que así nos veremos mas, no quiere que perdamos el contacto.
Te cuento mi vida y tu me cuentas la tuya, no son tan diferentes, nunca hemos tenido suerte, de repente sacas tu cartera y me enseñas una foto tuya y mía, hecha hace trece años atrás, enseguida recuerdo que nos la hicimos en el fotomatón del parque grande, nos reímos, somos jóvenes, con nuestro aspecto de quinquilleros, con mas pendientes de lo necesario, pero se nos ve tan felices, me cuentas que siempre has llevado esa foto en todos tus viejas, me ruborizo como una niña pequeña, llevas guardado hasta el envoltorio del chicle de melón que un día te di, me haces sentir querida y recordada.
Seguimos bebiendo, te digo que me duelen los pies que no aguanto mas los tacones, así que nos paramos en el banco de la plaza a sentarnos, bromeas como hacías antes me repites la misma frase que solías decirme cuando te decía que no podía caminar “Cuando eres mas canija me gustas más”, te cuento que hace mas de un año que no salgo de casa y que los tacones los tenía olvidados, me miras con esa mirada tuya, de niño indefenso pero siempre atento a todo lo que digo, me dices que desde ahora me sacaras por los pelos si es necesario, me río cuando te pones a imitar a Sonia, nos preguntamos que habrá sido de ella.
Nos levantamos del banco, me convences con tus artimañas para tomar la última copa, me agarras la mano, con timidez, con miedo a que la retire, pero no lo hago. Me acompañas a casa y no quiero que pase lo que veo venir, me besas y yo dejo que lo hagas, es la prueba de fuego, cierro los ojos y uno tus labios a los míos, no quiero pensar en nada, solo comprobar si soy capaz de besar otros labios, de repente la imagen de Carlos viene a mi cabeza, me retiro violentamente de ti, entro en el portal y ni siquiera miro atrás.
No soy capaz de besar a nadie, no puedo olvidarlo…tengo cuatro llamadas perdidas en el móvil de Israel y no soy capaz de contestarle ni llamarle para pedirle disculpas. Me siento una ruin, una miserable. Me doy asco y me odio por no ser capaz de olvidar, por no ser capaz de darme una oportunidad como tú me decías.
De alguna manera que no entiendo, Carlos sigue estando presente en mi vida, tanto que soy incapaz de besar otros labios que no sean los suyos, creo que lo voy entendiendo, solo se besar si beso tus labios.

miércoles, julio 04, 2007

Viaje sin retorno

Imagen:Nicoletta Tomas Caravia
Me canse de buscar respuestas, por eso ahora me encuentro en un estado vegetativo, a veces creo que no se que busco, pero se que busco algo y la vez me da miedo buscar por miedo a encontrar.
Algo tiene que haber mas allá, algo tiene que haber para que yo aún siga aquí, pero no se que es, y eso me asusta .Este viaje sin retorno que es la madurez, duele, cansa y sobre todo frustra. Todo cambia, evoluciona, pero no para mejor sino para peor, para dejar de creer en cosas que una tenía asombrosamente claras, se desmontan los argumentos y me siento incapaz de ponerlos de nuevo en pie.
Algo tiene que haber, algo tiene que pasar,¿ porque si no pasa nada que será de mí?,no es que no encaje las derrotas, todo ha sido una derrota constante, una luchar contracorriente, para no llegar a nada, sino a esta soledad mía, a este no querer nada, absolutamente nada.
Yo me perdí en mi universo paralelo, al que no dejo entrar a nadie, porque tengo miedo a sentir, a volver a necesitar, a sentir de nuevo la ilusión de algo que se a ciencia cierta que caerá de nuevo y yo con ella.
Acepto los golpes, pero no las derrotas, por eso quizá sea mejor que todo siga como hasta hora, tendida en el suelo nadie se atreverá a golpearme de nuevo, es una de las reglas, aunque las reglas están para saltarlas.
Si esto es el viaje a la madurez, no me esta gustando, porque ya no siento la magia por nada, ya no siento nada bonito, todo me parece tan triste y patético, ya no consigo ver el azul intenso, solo es gris opaco. Que razón tenía, la ilusión es fundamental, yo la tenía, juro que la tenía, pero la perdí de por el camino.
Sólo quiero que esto acabe cuantos antes, “porque yo ya no puedo hacer más”.

domingo, julio 01, 2007

Arrancandome la Nostalgía


A veces me dan ataques extraños de nostalgia, me da por echar cosas de menos, hasta cosas que no he vivido, pero las extraño, echo de menos cosas tan simples como ir al cine, salir a cenar fuera, pasear acompañada, ver algún concierto, ver la tele y poder tener a alguien para comentar lo mala que es la película o criticar los anuncios tontos sin sentido.
Quizá es por que los días son mas largos, porque llevo mas de un año sin salir de casa, porque no tengo amigos con los que tomarme algo en alguna terraza, porque quiero viajar y no puedo, porque no tengo con quien hacerlo, soy incapaz de hacer muchas cosas sin compañía, echo de menos muchas cosas, quizás demasiadas, echo de menos el sexo, las caricias, echo de menos no arreglarme, no tener planes, no tener futuro, saber que mañana y pasado será igual que hoy.
Que nada va cambiar, echo de menos no estar hipotecada, no tener una trabajo de mierda por el que me paguen un sueldo de mierda, echo de menos las palabras , los suspiros y hasta los silencio.
No se si todo esto lo echo de menos porque el no esta, porque de alguna manera que no entiendo sigue estado presente en mi vida, yo intento luchar para que no este, para sacarlo de mi menta de una vez por todas.
Quiero viajar, ver sitio bonitos, me encanta viajar, quiero hacer pequeñas locuras, como las hacía cuando el estaba, coger el coche e irnos a ver el mundo, pero no tengo coche, ni tampoco ganas, nada es igual desde que el no esta.
Si, si, lo se, que no puedo seguir así, que como puedo querer a alguien que me ha tratado con tan poco tacto…yo que se, pero sigue estando presente, muy presente, tanto que soy incapaz de mirar a la vida de frente, tanto que todo me da un poco igual, tanto que ya nada me parece emocionante ni bonito, tanto que a veces pienso que el destino sólo me la esta jugando, y que pronto volverá todo a la normalidad, sigue tan sumamente presente, que las noches se convierten en un largo peregrinar de sueños donde le llamo, donde le suplico a mi mente a mi inconsciente, que me regale su presencia aunque sea en forma de sueño, para así poder sentirlo por un momento, solo un momento.
Sigue estando tan presente, que no concibo mirar a otro hombre, no entiendo una caricia sino sale de sus manos, ni un beso de sus labios, sigue estando aquí, donde ha estado siempre, desde que tengo uso de razón siempre le he querido, hasta antes de conocerlo yo sabía que lo quería-
Que me pasa? porqué soy incapaz de olvidarlo? Cuando acabara esta tortura?, cuando dejare de llamarle en silencio…cuando dejaras de habitar en mi corazón, cuando dejaras que empiece a hacer mi vida, me limitas, sin tu saberlo y aunque te importe bien poco, me limitas tanto, que si solo te veo a ti, no veo nada mas. Dime tu el secreto, la formula mágica para olvidar, como lo hiciste tú?.Quiero arrancarme esta nostalgia que me mata lentamente.

Imagen:Nicoletta Tomas Caravía.